jueves, 17 de enero de 2013

Re: •● ●• The Perfect Guy •● ●• 【★】Harry Styles y tu (one direction)【★】


Capitulo 1: Londres
Voy a vomitar, voy a vomitar, no, no lo hare, no lo hare.
Cerré fuertemente mis ojos para que el mareo pasara, odiaba los aviones, les tenia pánico, en el agua y la tierra se defenderme pero ¿Cómo se supone que uno pueda defenderse en el aire?, mi consuelo era que faltaban afortunadamente pocas horas para aterrizar, trataba de maquinar pensamientos agradables mientras mis manos se aferraban al respaldo de el asiento ¿es tan difícil cumplir un sueño? Me pregunte, al parecer la respuesta era un si.
Les explicare la situación desde que tenia diez años mis sueños han sido viajar a Londres, me parece un país bastante interesante y hermoso, claro que mis expectativas crecieron cuando me hice adolescente y entonces conocí a esa banda “mcfly” y como si eso fuera poco luego conocí a “one direction” por lo que conocer la ciudad había pasado a segundo plano, ahora creo que mi sueño se definía en: verlos cantar en vivo.
Luego de insistirle millones de veces a mis padres de que me dejaran visitar a la tía Camile lo logre, pasare tres hermosos meses en Inglaterra, específicamente Londres…
No es que me fuera a dedicar a perseguirlos  por todo el país, simplemente iría a uno de sus conciertos y ya con ese simple hecho yo seria feliz, y si me tomo una foto con ellos tampoco me quejo.
Hace un mes fue mi graduación de secundaria, y en tres semanas cumplo 17 años, siento crezco muy rápido, a veces quiero detener el tiempo para que mi adolescencia no termine jamás, amo esta etapa de mi vida, la etapa en la que conoces nuevas sensaciones, en la que te decepcionas y aprendes de los errores, al etapa en lo que lo mas importante es “que voy a usar hoy” aunque eso nunca fue un problema para mi, siento que tengo miedo a crecer, es como si quisiera detener el tiempo y no hacerlo avanzar jamás, se lo duro que es madurar y lo mucho que duele cuando cometes un error en la adultez, lo vivo cada vez que veo a mis padres discutir o cada vez que mis padres no tienen tiempo para mi.
Entre tantos pensamiento e ideas las horas se fueron y como si de un abrir y cerrar de ojos se tratara divisaba por la ventana una perspectiva bastante bonita de Londres, inconscientemente sonreí mientras abrochaba mi cinturón de seguridad.
Lo primero que hice al bajar del avión fue correr al baño, mi estomago se sentía fatal, las ganas de vomitar eran tremendas, luego lave mis rostro con un poco de agua, me mire al espejo y sonreí a mi reflejo, luego de volver a sentirme mejor iba dispuesta a tomar un taxi para ir a casa de Tía Camile, veía a las personas caminar apresuradas mientras despedían a sus familiares mientras otros llegaban cansados o felices.
Casi tuve el impulso de besar el suelo para comprobar que realmente estaba en Londres, pero no fue el suelo lo que me comprobó que estaba en Londres si no el frio que invadió y traspaso mi camisa de mangas largas, de manera amable pedí los servicios de un taxi.
Casi rio cuando el conductor se ubico en su asiento, ya que ver como alguien conduce del lado izquierdo no e salgo a lo que yo este acostumbrada, observaba todo, los edificios, las personas, esperaba que todo fuera a salir bien, que nada ni siquiera mi torpeza arruinara este viaje, entonces la sonrisa de mi rostro se borro ¡mis maletas! Ya decía yo que iba muy liviana, había olvidado mis maletas, primer error.

No hay comentarios:

Publicar un comentario